Capítulo 60
Briana —Santi está muy bien —respondí con fingida dulzura—. Es un niño bueno, inteligente y bastante obediente. Me he encargado
Briana —Santi está muy bien —respondí con fingida dulzura—. Es un niño bueno, inteligente y bastante obediente. Me he encargado
Briana Después de saciar nuestros deseos, me aparté de Pedro y recogí mi vestido, que había quedado sobre una silla
Emilia Díaz La semana pasó volando. Sin mamá ni Lorenzo, la casa era un remanso de tranquilidad. Pasé algunas tardes
Esteban Cazares Conducía hacia la casa de Emilia, sintiendo una emoción indescriptible en el pecho. Después de la noche que
Álvaro Duarte Desde mi escritorio, vi cómo Emilia salía de la oficina dando un portazo. Una sonrisa se dibujó en
Emilia Díaz A la mañana siguiente me sentía como en las nubes. Mi humor estaba en su punto máximo, me
Emilia Díaz —La verdad, no sé si esta casa esté amueblada, es la primera vez que vengo —dijo Esteban cuando
Emilia Díaz —¿Qué más quieres, Marcela? —pregunté, sintiendo la frustración, trepar por mi garganta. Estaba harta de que siempre encontrara
Emilia Díaz El auto se detuvo suavemente en el estacionamiento del antro. Desde el interior, las luces neón parpadeaban con
Emilia Díaz Con el dinero que mi padrastro me dio hace unos días, me compré un vestido negro precioso. Desde